Servicio · Madrid
Medición de campos electromagnéticos en tu vivienda
Medimos en tu casa los campos de baja frecuencia de la instalación eléctrica y los de alta frecuencia de las conexiones inalámbricas, con el dormitorio como prioridad.
Qué medimos en un estudio de campos electromagnéticos
- Sabes qué parte de los campos de tu casa procede de la instalación eléctrica y los electrodomésticos, y qué parte de las señales inalámbricas
- El dormitorio recibe la medición más minuciosa, con los campos eléctricos junto a la cama incluidos en el estudio
- Recibes lecturas tomadas en tu propia casa, explicadas en lenguaje claro y sin dramatismo
- Las mejoras que proponemos suelen ser cambios sencillos de uso o de colocación; no distribuimos ningún producto
Separamos las fuentes por frecuencia porque se comportan de forma distinta: los campos de baja frecuencia dependen del cableado y de los aparatos conectados, y los de alta frecuencia de los emisores inalámbricos de dentro y de fuera de casa. Esa lectura por separado es la que permite saber qué cambio tiene efecto en cada estancia. Como no vendemos equipos ni trabajamos con marcas, la recomendación sale únicamente de lo que medimos.
Lo que analiza el estudio
Campo eléctrico de baja frecuencia
Existe siempre que hay tensión en una línea o en un aparato enchufado, aunque esté apagado. Lo medimos en el dormitorio, junto a la cama, como parte del propio estudio.
Campo magnético de baja frecuencia
Aparece cuando circula corriente y aumenta con el consumo. Lo generan la instalación eléctrica y los electrodomésticos mientras están funcionando.
Alta frecuencia
Son las señales inalámbricas que emiten los equipos de la casa y las antenas del entorno. La medimos en las estancias de uso diario para saber qué parte se genera dentro y qué parte llega de fuera.
Mapa por estancias
Cada lectura queda asociada a un punto concreto de la vivienda y a su fuente probable. El dormitorio es la zona que revisamos con más detalle.
En una vivienda conviven dos familias de campos que conviene medir por separado. Los de baja frecuencia nacen de la corriente de la red, que circula por el cableado de las paredes y llega a cada electrodoméstico. Dentro de ellos hay que distinguir dos componentes.
El campo eléctrico aparece en cuanto hay tensión, aunque el aparato esté apagado, siempre que siga enchufado o que la línea tenga corriente disponible. El campo magnético depende de la intensidad que circula, así que crece cuando algo consume y casi desaparece cuando deja de hacerlo.
Por eso el dormitorio pide una lectura más detallada que el resto de la casa. Es donde pasas un tercio de tu vida, casi siempre en la misma posición y a pocos centímetros de una pared que puede llevar cableado o de los aparatos de la mesilla. Los campos eléctricos del dormitorio forman parte del estudio: los medimos junto a la cama porque es el componente que pasa desapercibido si solo se tiene en cuenta lo que consume cada aparato.
Las señales de alta frecuencia siguen otra lógica. Proceden del wifi, los móviles y las antenas cercanas, y varían con el uso: un router transmite más cuando hay tráfico de datos y un teléfono emite con más potencia cuando la cobertura es débil. La lectura se interpreta según el momento y la ubicación de cada emisor, y distinguir lo que llega desde fuera de lo que se genera dentro de casa cambia por completo lo que tiene sentido hacer.
La utilidad de separar fuentes está en la decisión posterior. Si una lectura alta en la cabecera procede del cableado de la pared, la respuesta poco tiene que ver con la que pediría un emisor inalámbrico instalado en la habitación contigua. Un mapa por estancias, con cada lectura asociada a su fuente probable, es lo que te permite decidir con criterio qué cambias, qué mueves de sitio y qué dejas tal como está.
Situaciones en las que tiene sentido medir
Antenas visibles desde casa
Si desde las ventanas se ven antenas de telefonía, la medición aclara cuánta señal llega al interior y a qué estancias. Es la forma de pasar de la sospecha a un dato.
Cabecero contra una pared con instalación
Las paredes que esconden líneas eléctricas, o una mesilla con varios aparatos enchufados, concentran campo eléctrico justo donde duermes. Es una de las comprobaciones que hacemos en el dormitorio.
Casa con muchos equipos inalámbricos
Cuando el teletrabajo llena la vivienda de repetidores y dispositivos conectados, se acumulan emisores en pocos metros. Medir permite ver cuáles pesan en cada estancia y cuáles apenas cuentan.
Medición de campos electromagnéticos en casa: baja y alta frecuencia
En una vivienda conviven dos familias de campos: los que genera lo que va por dentro de las paredes y los que llegan por el aire. Medimos los campos electromagnéticos de tu casa: los de baja frecuencia de la instalación eléctrica y los electrodomésticos, y los de alta frecuencia del wifi, los móviles y las antenas cercanas. Cada familia tiene un origen distinto y una forma distinta de corregirse, por eso conviene leerlas por separado.
Baja frecuencia: lo que genera la instalación eléctrica
La instalación eléctrica produce dos campos que conviene no confundir. El eléctrico aparece en cuanto un cable está en tensión, aunque no haya nada encendido. El magnético depende de la corriente que circula y crece cuando funciona un aparato de consumo alto o cuando un cable cargado pasa cerca.
Como casi todo el cableado va empotrado en tabiques y techos, la medición permite saber qué tramo de pared o qué zona próxima al cuadro eléctrico concentra los valores más altos, algo que a simple vista no se aprecia. Si eres arquitecto y estás revisando la distribución de una vivienda, ese dato te indica por dónde pasan los tramos con más campo antes de decidir qué uso dar a cada pared.
Alta frecuencia: conexiones inalámbricas y antenas del entorno
Aquí la fuente puede estar dentro o fuera de casa. El router y los teléfonos dependen de ti; una antena de telefonía en el edificio de enfrente, no. Esa diferencia importa, porque solo lo primero está en tu mano. Quizá llegas con una sospecha concreta, como la antena que ves desde la ventana o el router del pasillo pegado al cuarto de los niños. Lo útil entonces es un dato medido en tu casa que la confirme o la descarte.
El dormitorio, prioridad del estudio EMF
Nos fijamos sobre todo en el dormitorio, donde pasas un tercio de tu vida. Son horas seguidas a pocos centímetros de una pared que a menudo lleva enchufes o cableado, así que lo que haya en esa zona te acompaña mucho más tiempo que en el salón o en la cocina.
Campos eléctricos en dormitorios, dentro del mismo estudio
En el estudio de campos electromagnéticos incluimos los campos eléctricos en dormitorios, sin que tengas que encargarlos aparte. La lámpara de la mesilla o la regleta escondida bajo la cama mantienen campo eléctrico mientras el circuito esté en tensión, aunque estén apagadas.
Si estás pensando dónde colocar la cama, saber qué pared presenta más campo te permite decidir la distribución con datos de la propia habitación. Lo mismo le ocurre al interiorista que cierra el proyecto de un dormitorio: con la lectura delante, sitúa el cabecero y los puntos de luz sin mover muebles a ciegas.
Medir a la altura del cabecero y no en mitad de la habitación
Un valor tomado en el centro del cuarto dice poco de lo que hay junto a la almohada, que es donde pasas esas horas. Por eso, dentro del dormitorio, nos interesa sobre todo la zona de la cama. Dos habitaciones contiguas pueden dar lecturas muy distintas según por dónde discurra la instalación o hacia dónde quede la antena más cercana, de modo que el resultado de un cuarto no sirve para el de al lado.
Resultados de un estudio de radiaciones electromagnéticas
Trabajamos con medición y con valores de referencia. Cada lectura se compara con una referencia para que sepas si un punto destaca o está dentro de lo esperable, en lugar de recibir cifras sueltas difíciles de interpretar.
Un mapa de la casa por frecuencias y estancias
El estudio te muestra qué puntos de la vivienda concentran las lecturas más altas, separados por baja y alta frecuencia y estancia por estancia. Si llevas tiempo con la duda sobre el router o el cuadro eléctrico, lo que buscas es saber si en tu casa hay algo que corregir y en qué lugar. Reducir esos valores suele pasar por cambios sencillos de uso o de colocación, que explicamos en nuestra página sobre contaminación electromagnética.
El estudio EMF por separado o dentro de la auditoría completa
Puedes encargar la medición de campos electromagnéticos de forma independiente si tu duda se limita a la instalación eléctrica o a las conexiones inalámbricas. Si prefieres conocer la casa en conjunto, la auditoría completa de la vivienda incluye este estudio y revisa en la misma visita otros aspectos, entre ellos el agua y el aire.
Preguntas frecuentes sobre la medición de campos electromagnéticos
¿Los campos eléctricos del dormitorio se contratan aparte?
No. Van incluidos en el estudio de campos electromagnéticos y forman parte de la revisión del dormitorio, que es la estancia en la que más nos detenemos.
¿Qué diferencia hay entre baja y alta frecuencia?
La baja frecuencia procede de la corriente eléctrica de la casa: el cableado y los aparatos conectados. La alta frecuencia corresponde a las señales inalámbricas, tanto de los equipos del hogar como de las antenas del entorno. Se miden por separado porque tienen fuentes distintas y se corrigen de forma distinta.
¿El estudio dice si los campos están afectando a mi salud?
Medimos la vivienda, no la salud de quien la habita. Te mostramos qué niveles hay en cada estancia y de dónde proceden, y la decisión sobre qué hacer con esa información es tuya.
¿Qué marco legal existe en España sobre estas emisiones?
Los límites de exposición del público a emisiones radioeléctricas los fija el Real Decreto 1066/2001. En el sector circulan también referencias de biohabitabilidad más exigentes que no tienen carácter normativo, y conviene no confundir unas con otras al leer cualquier resultado.
¿Me vais a recomendar comprar algún aparato?
No distribuimos ningún producto ni trabajamos con marcas. Las mejoras suelen consistir en cambiar hábitos de uso o la colocación de algún elemento, y siempre a partir de lo que se ha medido en tu casa.
Tu hogar también determina la salud de tu familia.
Radiaciones electromagnéticas (EMF)
- Ingeniero industrial
- 20 años en energía y construcción
- Salud y Bienestar · MHI (EE. UU.)