Guía · Madrid
Contaminación electromagnética en casa: dónde está y cómo bajarla
Localizamos dónde se concentran los campos de baja y alta frecuencia en tu casa y te explicamos con qué cambios sencillos bajarlos, empezando por el dormitorio.
De dónde sale la contaminación electromagnética de una casa
- Sabes qué estancia y qué punto concreto concentran los valores más altos, sin sospechar de todos los aparatos a la vez
- Separamos la baja frecuencia de la instalación de la alta frecuencia inalámbrica, porque cada una se reduce de forma distinta
- Los campos eléctricos del dormitorio van dentro del mismo estudio, sin encargos aparte
- Las recomendaciones empiezan por cambios que puedes hacer tú, y solo se habla de otras soluciones si las pides
Trabajamos con criterio de ingeniería. Medimos por separado la baja frecuencia de la instalación eléctrica y los electrodomésticos y la alta frecuencia de las emisiones inalámbricas, tanto las de dentro de casa como las que llegan de fuera, e incluimos los campos eléctricos del dormitorio en el mismo estudio. Cada recomendación se apoya en un valor medido en tu vivienda.
Qué emite cada fuente de la casa
Instalación eléctrica
Baja frecuencia. Genera campo eléctrico siempre que hay tensión, aunque los aparatos estén apagados, y campo magnético cuando circula corriente. Importan sobre todo el cableado que pasa por la pared del cabecero y la cercanía del cuadro.
Electrodomésticos y cargadores
Baja frecuencia, con campo magnético mientras funcionan. Su presencia en la lectura se concentra a muy poca distancia, por lo que conviene fijarse en dónde están colocados respecto a la cama.
Router wifi
Alta frecuencia. Mantiene la emisión mientras está encendido, aunque nadie lo esté usando. Su posición respecto a los dormitorios y sus horas de funcionamiento son las dos variables que tienes a mano.
Teléfonos móviles
Alta frecuencia. Se comunican con la red también cuando no los estás usando. El sitio donde dejas el teléfono por la noche es la parte que depende de ti.
Antenas cercanas
Alta frecuencia que llega desde el exterior. No puedes actuar sobre ellas, pero sí saber qué estancias reciben más señal y organizar el uso de la casa con ese dato.
«Contaminación electromagnética» es una expresión de uso común y no un término técnico, así que conviene separarla en sus partes para saber qué se puede medir. Dentro de una vivienda conviven dos familias de campos. Los de baja frecuencia nacen de la propia instalación eléctrica y de los electrodomésticos.
Los de alta frecuencia proceden de las comunicaciones inalámbricas: el router wifi y los móviles de la casa, a los que se suman desde fuera las antenas cercanas. Cada familia se comporta a su manera y se corrige a su manera, por eso las medimos por separado.
En baja frecuencia hay un matiz que suele pasar desapercibido. El campo eléctrico existe en cuanto un cable está en tensión, aunque no haya nada encendido, de modo que una pared con cableado detrás del cabecero aporta campo toda la noche.
El campo magnético solo aparece cuando circula corriente y depende de lo que se esté consumiendo en ese momento. Los dos pierden intensidad muy deprisa al ganar distancia, y ese es el motivo de que una separación modesta entre la cama y la fuente suela reflejarse en la lectura.
Por eso el dormitorio recibe una atención especial, y los campos eléctricos de esa estancia forman parte del mismo estudio. Allí pasas muchas horas seguidas en un punto fijo, y una fuente constante junto a la almohada cuenta más que otra situada en un pasillo de paso. Con los valores medidos delante te enseñamos dónde están los más altos y cómo bajarlos con cambios sencillos: apagar el wifi de noche, alejar la cama de un cuadro eléctrico o cambiar de sitio un aparato.
Medir primero tiene una ventaja práctica: evita cambiar cosas que no influyen. Si la mayor parte de la alta frecuencia que llega al dormitorio viene de una antena exterior, apagar el router aportará poco, y lo útil será saber qué estancia recibe menos señal. Si el valor alto aparece junto a un cargador en la mesilla, basta con moverlo.
En España, los límites de exposición del público a emisiones radioeléctricas los fija el Real Decreto 1066/2001; nuestra lectura dentro de casa responde a otra pregunta, la de dónde se concentran los valores y qué los reduce. No partimos de vender aparatos: si un cambio basta, la recomendación se queda ahí.
Cambios sencillos según lo que aparezca
Router cerca de los dormitorios
Si la medición señala el wifi como la fuente dominante en el dormitorio, apagarlo de noche elimina esa emisión en las horas de sueño. La alternativa es llevar el router a una zona de paso, lejos de las camas.
Cama pegada al cuadro eléctrico
Cuando el cuadro o una línea con mucho consumo quedan junto al cabecero, separar la cama es el cambio más directo, porque el campo cae deprisa con la distancia.
Aparatos junto a la almohada
Una regleta o un cargador en la mesilla quedan a pocos centímetros de la cabeza. Moverlos al otro lado de la habitación es un cambio sin coste que reduce el valor de ese punto.
Contaminación electromagnética en casa: de dónde sale y qué conviene saber
Llamamos contaminación electromagnética al conjunto de campos que generan la instalación eléctrica y los aparatos de una vivienda, junto con las señales que llegan desde fuera. El nombre suena inquietante, pero se trata de algo que se puede medir y, donde los valores salen más altos, bajar con cambios sencillos.
Campos de baja frecuencia: la instalación eléctrica y los electrodomésticos
Por el cableado y por cualquier aparato enchufado circula corriente, y a su alrededor se forman campos de baja frecuencia. Su intensidad disminuye al alejarse de la fuente, así que importa a qué distancia quedan la cama o el sofá. En el estudio incluimos también los campos eléctricos en los dormitorios. Forman parte de la misma medición y no se contratan aparte.
Radiación de alta frecuencia que se genera dentro y llega desde fuera
La alta frecuencia corresponde a las comunicaciones inalámbricas. Una parte nace en casa, en el router wifi y en los teléfonos móviles. Otra entra desde el exterior cuando hay antenas cercanas. Conviene distinguir el origen. Lo que se emite dentro depende de cómo usas tus propios aparatos.
Lo que llega de fuera no está en tu mano, y en ese caso lo útil es saber cuánto llega y a qué estancias. Si eres arquitecto o interiorista y todavía estás cerrando la distribución, la posición del router es una decisión más del proyecto, y resulta más fácil resolverla sobre plano que con la casa ya amueblada.
Dónde se concentran los valores más altos de una vivienda
Una lista de cifras ayuda poco si no sabes a qué rincón corresponde cada una. Te enseñamos dónde están los valores más altos de tu casa, para que sepas en qué puntos merece la pena actuar y en cuáles no hace falta tocar nada.
El dormitorio, la estancia a la que dedicamos más atención
Mientras duermes pasas muchas horas seguidas en el mismo punto, sin moverte y a poca distancia de la pared. Por eso es la estancia en la que nos fijamos sobre todo. Medimos lo que queda cerca de la cama y también lo que hay al otro lado del tabique: desde la habitación no se ve, pero cuenta en la medición.
Cama junto al cuadro eléctrico: conocer la instalación antes de colocar el dormitorio
Puede ocurrir que el cuadro eléctrico quede al otro lado de la pared del cabecero cuando la distribución se decidió pensando en la obra y no en el descanso. Alejar la cama de ese punto es uno de los cambios sencillos que proponemos. Si eres interiorista y estás colocando el dormitorio principal, o si acabas de comprar y aún no has montado los muebles, conviene saber por dónde pasa la instalación antes de fijar la posición de la cama. Así no habrá que moverla después.
Cambios sencillos para reducir la exposición electromagnética
Las recomendaciones salen de lo que medimos en tu vivienda y empiezan por lo que puedes resolver tú mismo: apagar el wifi de noche, alejar la cama de un cuadro eléctrico o cambiar de sitio un aparato. No distribuimos ningún producto, de modo que lo que te proponemos no empieza por comprar un aparato.
Apagar el wifi por la noche y otros ajustes del router
El router suele estar encendido las veinticuatro horas, también mientras dormís y nadie lo usa. Apagarlo de noche, a mano o con un programador, corta esa emisión durante las horas que pasas en el dormitorio. Si además está en el pasillo junto a las habitaciones, llevarlo a otro sitio es igual de sencillo. Como el corte es solo nocturno, no afecta a quien teletrabaja durante el día.
Cambiar de sitio un aparato: la distancia como herramienta
Los campos de baja frecuencia pierden fuerza al alejarse de su origen. Por eso, mover un aparato puede bajar las lecturas en el punto donde pasas más tiempo. Puede ser el despertador enchufado en la mesilla o un electrodoméstico apoyado en una pared que comparte con un dormitorio. Te indicamos cuáles merece la pena desplazar y hacia dónde.
Qué te llevas del estudio y cómo interpretarlo
En España, el Real Decreto 1066/2001 fija los límites legales de exposición del público a emisiones radioeléctricas. En el ámbito de la biohabitabilidad circulan además otras referencias que no tienen carácter normativo, y conviene no confundirlas.
Trabajamos con medición y valores de referencia. Te explicamos cada resultado con claridad y sin alarmismo, y eres tú quien decide qué cambiar y cuándo. En la página de radiaciones electromagnéticas contamos qué medimos en baja y alta frecuencia y por qué el dormitorio va primero.
Preguntas frecuentes sobre contaminación electromagnética
¿Es malo dormir cerca del router?
No hacemos valoraciones sobre salud: medimos la vivienda. Lo que sí te decimos es cuánto aporta el router a la lectura de tu dormitorio frente a otras fuentes. Si quieres reducirlo, las opciones son apagarlo por la noche o llevarlo más lejos de las camas.
¿Basta con apagar el wifi por la noche?
Depende de qué fuente domine en tu dormitorio. Si la señal principal llega de una antena exterior o de las redes de los vecinos, apagar tu router tendrá un efecto pequeño. La medición sirve para saberlo antes de cambiar hábitos.
Mi cama está junto al cuadro eléctrico, ¿tengo que hacer obra?
Primero conviene medir. El campo magnético cerca del cuadro varía con el consumo de la casa y baja rápido con la distancia, así que el primer cambio a valorar es separar la cama. Si después quieres estudiar otras soluciones, se plantean a partir de lo medido.
¿Los campos eléctricos del dormitorio se contratan aparte?
No. Van incluidos en el estudio de campos electromagnéticos de la vivienda, con especial atención a la zona de la cama.
¿Qué podéis hacer si el valor alto viene de una antena cercana?
Sobre la antena no se puede actuar desde casa. Te indicamos qué estancias reciben más señal para que puedas decidir, por ejemplo, dónde situar los dormitorios.
Tu hogar también determina la salud de tu familia.
Contaminación electromagnética
- Ingeniero industrial
- 20 años en energía y construcción
- Salud y Bienestar · MHI (EE. UU.)